El ego se identifica con la forma y formas no son sólo los objetos materiales y los cuerpos físicos. Más fundamentales que las formas externas ( objetos y cuerpos) son las formas de pensamiento que surgen constantemente en el campo de la conciencia.

Son formaciones de energía , más sutiles y menos densas que la materia física, pero aun así son formas.

Cuando cada pensamiento absorbe por completo tu atención, cuando estás tan identificado con la voz de tu cabeza y las emociones que la acompañan que te pierdes en cada pensamiento y en cada emoción, entonces estas totalmente identificado con la forma y por lo tanto en las garras del ego.

Descartes, considerado el fundador de la filosofía moderna expreso este error primario en su famoso dicho ” Pienso, luego existo” Esta fue la respuesta que encontró para la pregunta ¿Hay algo que pueda saber con absoluta certeza? Se dió cuenta de que el hecho de que estaba siempre pensando estaba fuera de toda duda y en consecuencia equiparó pensar con Ser. En lugar de la verdad definitiva, había encontrado la raíz del ego, pero él no lo sabía.

Trescientos años despues Jean Paul Sartre vió algo en aquella frase que todos habían pasado por alto, examino a fondo la frase “Pienso, luego existo” y se dió cuenta , segun sus propias palabras de que ” la conciencia que dice “EXISTO” no es la conciencia que piensa.

¿Que quiere decir con eso? Cuando eres consciente de que estas pensando , esa conciencia no forma parte del pensar. Es una dimensión diferente de conciencia. Y es esa conciencia la que dice “Existo”.  Si en ti no hubiera nada más que pensamiento, ni siquiera sabrias que estas pensando. Serias como un soñador que no sabe que esta soñando.

Las implicaciones de la visión de Sartre son profundas: La emergencia de una nueva dimensión de la conciencia

Un mundo nuevo ahora

Eckhart Tolle