Las mujeres cuyo animus ( su parte masculina) está herido, secuestrado o ausente observan comportamientos victimistas , escapistas y propios de damiselas de floja diadema. Se aferran a la idea de que ellas son las heridas , las maltratadas, las ninguneadas, las incomprendidas, las vilipendiadas, , las olvidadas, las no amadas, las victimas….
 
Por consiguiente, exigen que se les repare el "desaguisado" contra ellas cometido.
 
Sin embargo , no son capaces de ver su contribución a dicho desaguisado, ni como se las ha tratado de ayudar. A veces , ni siquiera son capaces de ver que la otra parte está creando puentes que no le corresponde crear, haciendo lo posible o lo indecible por trazar la posibilidad de un puente de reconciliación y entendimiento.
 
La inmadurez emocional pasa facturas impresionantes  
 
 
 
Nos pasamos media vida tratando de hallar en el exterior lo que deberiamos cultivar en el interior. No podemos encontrar fuera de nosotros aquello que no somos . Si yo no he madurado, si yo no soy la totalidad de mí mismo, ni lo mejor de mí mismo, ¿como puedo exigirle a otro que lo sea?  ¿Como puedo pretender hallar fuera lo que yo no llevo dentro?
 
La reina que dio calabazas al caballero de la armadura oxidada
Rosseta Forner
 
 
 
Estrella