Quien busca la felicidad es porque se siente desgraciado. Y si te sientes desgraciado debes buscar el origen, las causas de esa desgracia. ¿Pero que hace todo el mundo? Buscar consuelo, satisfacción, porque es más sencillo, más inmediato.
Te duele la cabeza, te tomas una aspirina y ya está, el consuelo te sirve, pero si el dolor es persistente tienes que buscar el origen porque algo malo te pasa.
Puedes acostumbrarte a combatir el dolor con la pastilla, pero eso no te curara, sólo te aliviará. Asi es con la vida si te sientes desgraciada no busques la felicidad en las cosas ni en las personas porque la respuesta está en ti.
 
-Mira Alicia, la vida está hecha de toda clase de momentos: habrá momentos que te haran sentir feliz y los habrá que te haran sufrir. Este mundo te los proporcionará sin que tu tengas que hacer nada.
Así que, ante todo, para empezar, todos aquellos en los que nosotros buscamos o provocamos el sufrimiento hay que erradicarlos de inmediato.
Aparta el odio, el miedo, el rencor, la tristeza
Luego estan los que vienen por si solos. Asi que si son inevitables es que no podemos hacer nada por evitarlos.
Entonces no te preocupes por ellos. Cuando vengan ya les haras frente. Estarás preparada, seguro
 
La felicidad está en el equilibrio. Cuando vives en paz contigo mismo y con el mundo, entonces estás abierto a percibir la felicidad, a encontrarla en cualquier parte.
Pero son sensaciones que sólo duran unos instantes…Imagina que corres unas cortinas para que entre la luz y te encuentras con un paisaje magnifico, que aquel día elsol y las nubes dibujan unas sombras tan especiales que quedas encantada; claro pronto te acostumbras y deja de sorprenderte..¡¡pero no debes dejar escapar aquel momento!!
 
A veces me siento feliz cuando oigo los gritos de los niños que juegan en la plaza, cuando salgo a la calle , está lloviendo y miro al cielo cuando me siento a comer con todos vosotros alrededor.
La felicidad es un sentimiento que me llena, cuando suena el viento por la ventana e imagino que ese aire viene de París, lo siento en mi piel.
En cosas tan pequeñas que cabrían en un dedal ¿No me crees? Lógico, porque no es ahí, en las cosas, en los acontecimientos, donde reside ese sentimiento,sino en mi corazón.
Cuando mi corazón no tiene pena ni guarda odio, cuando se aleja de la preocupación y echa fuera el miedo, cualquier cosa que llame mi atención es capaz de hacerme sentir viva, y eso me hace feliz
 
La felicidad de Alicia
Juan Salvador Vergés