He aquí mi primera idea profunda del día: es la primera vez que conozco a alguien y busca más allá de las apariencias.
Puede parecer trivial pero yo creo sin embargo que es profundo. Nunca vemos más allá de nuestras certezas y lo que es más grave todavía, hemos renunciado a conocer a la gente, nos limitamos a conocernos a nosotros mismos sin reconocernos en esos espejos permanentes. Si nos diéramos cuenta, si tomáramos conciencia del hecho de que no hacemos sino mirarnos a nosotros mismos en el otro, que estamos solos en el desierto, enloqueceriamos.
 
 
 
 
Pero al mirar este capullo y este tallo, he intuido la esencia de la belleza……porque esta mañana se daban todas las condiciones: espíritu vacio, casa silenciosa, rosas bonitas, caida de un capullo…
Porque es una cuestión de tiempo y de rosas.
 
Porque lo bello es lo que se coge en el momento en que ocurre. Es la configuración efímera de las cosas en el momento en que uno ve al mismo tiempo la belleza y la muerte.
 
Ay, ay, ay, me he dicho ¿quiere esto decir que así es como uno tiene que vivir su vida? ¿Siempre en equilibrio entre la belleza y la muerte, el movimiento y la desaparición?
 
Quiza estar vivo sea esto: perseguir instantes que mueren.
 
 
La elegancia del erizo
Muriel Barbery