Nuestro objetivo, en última instancia debe de ser la totalidad. Jamás podremos abarcar la totalidad sin abrazar los opuestos. De hecho la totalidad encarnada en el Sí mismo se manifiesta en los opuestos y en el conflicto existente entre ellos. Por eso el camino que conduce hasta el Sí mismo empieza en el conflicto.
 
Todos portamos en nuestro interior, esta extraordinaria polaridad. Hay quienes la abrazan, mientras que otros huyen de ella.
Walt Whitman escribió :
"¿Me contradigo? ¡¡Asi es me contradigo!! Soy infinito. Contengo multitudes"  
 
De este modo, precisamente nos movemos y eso es, en realidad, lo que nos hace tan interesantes. El reconocimiento gradual de estas facetas escindidas encerradas y proyectadas de nuestro ser y su posterior reapropiación es una empresa que dura toda una vida y profundiza nuestro viaje.
 
Tus zonas oscuras
James Hollis
 
La cuestión fundamental que debeis recordar es que la vida es dialéctica. Existe gracias a la dualidad, es un movimiento entre opuestos.
A la armonía le tiene que suceder la discordia una y otra vez y a la felicidad le tiene que suceder la infelicidad
 
Acepta la totalidad con sus agonías, con sus éxtasis. Cuanto más oscura es la noche , más brillan las estrellas.
Cuando llega la infelicidad le das la bienvenida, cuando llega la felicidad le das la bienvenida sabiendo que son compañeros del mismo juego. Si se convierte en un recuerdo fundamental , tu vida tendra un sabor completamente nuevo, el sabor de la libertad, el sabor del no apego.
 
Osho
Madurez