Cada uno de nosotros tiene su propio impulso a crecer y cada uno de nosotros al obedecer a ese impulso lucha solo contra su propia resistencia. El diagrama también se aplica a la humanidad en su conjunto.
Cuando evolucionamos como individuos determinamos que nuestra sociedad también evolucione.
 
La idea de que el desarrollo espiritual de la humanidad está en un proceso ascendente , dificilmente puede parecer realista a una generación desilusionada del sueño del progreso. En todas partes vemos guerras, corrupción y contaminacion.
Nuestro sentido de la desilusiónse debe a que esperamos de nosotros mismos más de lo que nuestros antepasados esperaban de sí mismos
 
Una conducta humana que hoy consideramos repugnante y ultrajante era considerada ayer como algo natural, como por ejemplo la responsabilidadde los padres en cuanto al crecimiento espiritual de los hijos.
 
"El derecho romano daba al padre el control absoluto de sus hijos a los que podía vender o condenar a muerte con impunidad. Este concepto de un derecho absoluto pasó al inglés, donde prevaleció hasta el siglo XIV sin cambios apreciables. En la Edad Media , la niñez no era considerada esa fase única de la vida como la concebimos hoy. Era habitual enviar a los niños ya desde los siete años a servir o realizar actividades de aprendiz. El niño y el sirviente no se distinguían en cuanto al modo en que eran tratados y ni siquiera el lenguaje ofrecia términos diferentes para designar a uno y a otro.
Hubo que esperar al siglo XIV para que el niño fuera considerado como una criatura  de particular interes y que era digno de afecto"
 
 
¿Cual es la fuerza que nos empuja como individuos y como especie a crecer contra la resistencia natural de nuestro propio letargo?
Es el AMOR
 
Cuando crecemos lo hacemos porque estamos empeñados en hacerlo y trabajamos porque nos amamos. Nos elevamos por obra del AMOR. Y por obra del AMOR a otros, los ayudamos para que se eleven. El AMOR , la extensión del yo es el acto mismo de la evolución, es evolución en progreso
La fuerza evolutiva presente en toda la vida se manifiesta en la humanidad como AMOR humano. El AMOR es la fuerza milagrosa que desafía la ley natural de la entropía