La experiencia del amor verdadero tiene que ver con las fronteras del yo puesto que supone una extensión de los límites de  uno. Los límites de uno son las fronteras del propio yo. Cuando ampliamos nuestros propios límites por obra del amor lo hacemos extendiendolos , por asi decirlo hacía el objeto amado cuyo crecimiento deseamos promover.
Para que podamos hacerlo,el objeto amado debe de atraernos, debe de ser susceptible que nos entregemos a él y nos comprometamos con él.
Los psiquiatras llaman a este proceso de atracción entrega y compromiso "CATEXIA" .
 
Por ejemplo….un hombre que tiene por hobby la jardineria. Ese hombre ama la jardineria. Su jardín significa mucho para él. Ha catectizado su jardín. Lo encuentra atrayente, está entregado y comprometido con él,  tanto que es capaz de levantarse un domingo por la mañana para cuidarlo
 
A pesar de que el jardín existe fuera de él, por obra de la catexia el jardín ha llegado a existir en el interior de ese hombre….
 
 
Lo que ocurre pues en el curso de muchos años de amor, extender nuestros límites por obra de nuestras catexias, es una gradual y progresiva ampliación de la persona, una incorporación en ella del mundo exterior y un crecimiento, en tanto se opera un debilitamiento de las fronteras de nuestro yo.
 
De esta manera cuanto más nos extendemos, más nos amamos y menos nitida se hace la distinción entre uno mismo y el mundo. Llegamos a identificarnos con el mundo. Y a medida que se atenuan y debilitan las fronteras de nuestro yo, experimentamos cada vez más intensamente ese mismo éxtasis que habiamos experimentado cuando se derrumbaron parcialmente las fronteras de nuestro yo y "nos enamoramos" .
Solo que en lugar de habernos fundido transitoriamente e ilusoriamente con un objeto amado, nos fundimos de manera más permanente y realista con gran parte del mundo. La sensación de éxtasis o bienaventuranza que acompaña a esta unión, si bien puede ser  más suave y menos dramática que la sensación que acompaña al enamoramiento, es sin duda mucho más estable,duradera y satisfactoria.
Esa es la diferencia que hay entre la experiencia de la cumbre tipificada por el enamoramiento y lo que Abrahm Maslw caracterizó como la "experiencia de la meseta" Aqui las alturas no brillan repentinamente para luego perderse; se las alcanza para siempre…
 
 
 
 
Una concepción falsa sumamente común del amor es la idea de que la dependencia es amor. Esa persona dice "no puedo vivir sin mi marido, mujer, amiga, amigo……Lo amo tanto
Y cuando respondo , frecuentemente hago :
-Está usted en un error, usted no ama a…..
-¡Que quiere usted decir! Dije que no puedo vivir sin …..
 
Entonces trato de explicar…..
Lo que usted está describiendo es parasitismo, no amor. Cuando usted necesita a otro individuo para vivir usted es un parasito de ese individuo. En esa relación no hay libertad, ninguna elección. Es una cuestión de necesidades antes que de amor. 
El amor es el libre ejercicio de la facultad de elegir. Dos personas se aman únicamente cuando son capaces de vivir la una sin la otra, pero deciden vivir juntas.
 
La nueva psicologia del amor
Dr. M. Scott Peck