Fue mi padre el primero en decirme por dónde comenzar a ordenarse: por la mente. Esa es la labor más preciosa: armonizar la mente y aprender a contener a ese ilusionista que es el pensamiento y 
que tanto puede llegar a confundirnos y turbarnos.
 
El peor enemigo está en la mente. El dragón más terrible ruge en la mente. U ordenas tu mente o tu mente te desordena. Una mente desordenada es una calamidad; una mente guiada por la codicia o el odio es un desastre. A la codicia oponte con la generosidad y al odio con la compasión.
Deja que tus pensamientos y sentimientos de generosidad y compasión lo impregnen todo, comenzando por ti mismo.
Desde la generosidad y la compasión todo se torna sagrado y la vida adquiere un sentido insospechado.
 
 
Las emociones negativas te contraen, pero las bellas te abren. Si estás sereno , entras en la corriente de la apertura, la expansión, la inteligencia clara; si estas agitado, entras en la corriente de la angostura, la contracción y la ofuscación.
 
 
De la inteligencia clara nace el equilibrio y el equilibrio es el sosten de la lucidez. Siendo nada serás todo; vaciandote te llenarás.
 
 
Cree en todo y en nada. Experimenta y vive. No te resistas, pero se firme. Vivimos en un mundo en dondequiera que miremos contemplamos desorden, convulsión, guerra y caos. No hay peor guerra que la de los egos. Tu aportación es estar sereno y ser compasivo. Que tu corazón esté colmado de sencillez y no de orgullo, de conocimiento y no de ignorancia, de benevolencia y no de crueldad.
Aprende a fluir y dominar el arte de la adaptabilidad, pero no seas hipócrita. No cejes en tu empeño de autorrealización y que ese deseo sea superior a cualquier otro…
 
 
Cultiva semillas de buenas emociones y nobles pensamientos. Tu haces tu mente y si no te gusta cambiala. Transforma tus hábitos psíquicos; no te dejes arrebatar por tus reacciones emocionales negativas. Incorpora tu investigación y práctica espiritual a la vida diaria..Sientete ligero. Que tu espíritu sea flexible y no rigido, porque la flexibilidad es vida y la rigidez es muerte.
 
Textos del " El Faquir"
Ramiro Calle