Sosten en la mano un grano de arena y deja que tu mirada descanse en él. Repara en su color y sus facetas, en cualquier destello, en sus bordes. Hazlo rodar en tus dedos, llevatelo a la boca para percibir cualquier sabor a sal o tierra.
Este es el grano de arena que pueden percibir tus sentidos, la mayoría opinará que no hay mucho que ver en tan humilde objeto.
 
Ahora concibe ese grano de arena como punto rodeado de espacio. ¿Que cantidad de espacio puedes imaginar?
Existe el cuarto donde estas sentado, que se expande hasta alcanzar tu casa, en el vecindario, en la ciudad.
Deja que tu mente vea estallar esa súbita expansión. Ahora existe el espacio del planeta entero, el sistema solar, la galaxia y la oscuridad más allá.
Permite que ese espacio se expanda también y dejate ver que no hay bordes en el espacio exterior ni límites en el tiempo. El espacio no puede tener límites porque el cosmos se expande a una velocidad tremenda, a cientos de kilometros por minuto, lo cual es apenas inferior a la velocidad de la luz.
 
Esto significa que tu grano de arena es el centro del Universo.
 
Ahora repitelo utilizando el tiempo en vez del espacio. Toma nota de la hora exacta. Imagina la parte anterior del día que se extiende hacía atras y el resto del día que se extiende hacía delante.
Ahora expande el marco temporal incluyendo un día antes y uno despues, una semana, un mes, un año….Mentalmente puedes visualizar al instante el momento del Big Bang…..
 
Tu grano de arena es el centro del tiempo que se expande infinitamente en todas direcciones
 
Si tanto el tiempo como el espacio están centrados en un sólo grano de arena, eso significa que has visto el infinito….o lo más parecido que puede mostrarte tu percepción actual.
 
 
Meditación extraida del libro "El camino hacía el amor"
Deepak Chopra