Nuestro miedo a abrirnos y a correr riesgos hace que creamos que nuestros sueños no son realistas, o que esten fuera de nuestro alcance. Nuestros temores nos afirman que hemos de ser felices con lo que tenemos.Sin embargo cuando dejamos de creer en nosotros mismos, cuando abandonamos toda esperanza de tener lo que deseamos, una parte de nosotros empieza a morir.
 
Al desposeernos de nuestro derecho a soñar, recordar nuestro verdadero deseo poco a poco vamos perdiendo nuestra conexión con nuestro yo superior.
Con frecuencia sentimos que ya lo hemos intentado antes y que hemos fracasado, por lo tanto dudamos en volver a intentarlo. El miedo invade todo nuestro ser, nos paraliza evita que avancemos.
 
Pero la verdad es que avanzas o retrocedes. No hay término medio. nunca estás estancado aunque te lo parezca. Cada decisión cuenta. Cada decisión por insignificante que pueda parecer te conduce en una dirección. Incluso la decisión de no hacer nada tendrá un efecto en tu vida. Sigue siendo una decisión.
 
Es fácil ver como las grandes decisiones cambian nuestra vida y nuestro destino. es fácil engañarnos y creer que las pequeñas decisiones no importan demasiado. pero cien pequeñas decisiones en la dirección equivocada pueden pesar en una vida en laque nuestros sueños siempre están a un paso de nosotros. Si no podemos enfrentarnos a la consecuencia de no devolver una llamada telefónica o de pagar tarde nuestras facturas, basta con plantearnos la pregunta correcta¿ Esta decisión me conducira a un futuro inspirador ? Si la respuesta es no, hemos de suponer que vamos en dirección opuesta.
 
 
Nuestras mentes son engañosas. La mayoría seguimos engañandonos a diario. La capacidad para racionalizar la conducta que va en contra de lo que queremos en la vida puede ser nuestra mayor  maldición porque nos hace maestros de la justificación de nuestras acciones.
 
Cuando nos lo planteamos se abren nuestros ojos. Luego podemos empezar a reconocer cuantas de las decisiones que tomamos a diario, semanal y mensualmente nos acercan a nuestras metas y cuantas nos alejan de la misma.
 
 
Debbie Ford
Hágase estas preguntas