Ser incapaz de dejar de pensar es una enfermedad terrible, pero no nos damos cuenta de ella porque casi todo el mundo la sufre y se considera algo normal.
 
Este ruido mental incesante te impide encontrar el reino de quietud interior que es inseparable del Ser.
 
La identificación con la mente produce una pantalla opaca de conceptos, etiquetas, imagenes, palabras ,juicios y definiciones que bloquean toda verdadera relación. Esa pantalla se interpone entre tú y tú mismo, entre tú y tú prójimo, entre tú y tú naturaleza…..crea la ilusión de desaparición, la ilusión de que tú y el otro estais totalmente separados.
 
La mente es un instrumento soberbio si se usa correctamente. Sin embargo, si se usa de forma inapropiada, se vuelve muy destructiva. No se trata tanto de que usas la mente equivocadamente: por lo general no la usas en absoluto, sino que ella te usa a ti. Esa es la enfermedad. Crees que tú eres tu mente. Ese es el engaño. El instrumento se ha apoderado de ti.
 
La libertad comienza cuando te das cuenta de que no eres la entidad posesora, el pensador. Saberlo te permite examinar la entidad. En el momento en que empiezas a observar al pensador, se activa un nivel de conciencia superior.
Empiezas a despertar….
 
Practicando el ahora
Eckhart Tolle