Somos una mezcla de razón y sentimiento, de inteligencia y emoción, de reflexión e intuición. Una y otra se encuentran siempre implicadas, y hemos de saber respetarlas y dirigirlas: lo que hace falta es que no se entorpezcan entre sí, sino que se mejoren y ayuden entre ellas. Porque al final será verdad que no somos sólo lo que definía Descartes " pienso, luego existo" porque ahí no acaba todo.
Unamuno supo complementar lo frío de esa razón con lo cálido del sentimiento, diciendo que lo mismo se podría definir al ser humano como "siento, luego existo". En una palabra: somos razón y corazón, los dos unidos y estrechamente implicados.
 
Xabier Zubiri sostiene que somos en nuestro pensar una "inteligencia sentiente" inteligir es un modo de sentir y sentir es en el hombre un modo de inteligir. Ya no debe de haber contraposición entre una cosa y otra, como hemos hecho equivocadamente durante miles de años, tanto en el mundo profano como religioso.
 
La fria razón que hemos fomentado entre nosotros desde Aristoteles, era una razón que no siente más que para lo suyo y no para lo de los demás; y es inmoral tal enseñanza ética griega que tanto influyó en los cristianos, porque discrimina entre los amigos y los demás seres humanos y no tiene apertura suficiente. A los primeros hay que darles nuestra amistad por puro egoísmo; a los otros incluso la esclavitud para vivir yo más comodamente…
 
Enrique Miret Magdalena
¿Que nos falta para ser felices? 
 
 
La razón y la pasión, son el timón y la vela de nuestra alma navegante
Khalil Gibran