La sensibilidad es lo que hace que vibremos con las impresiones procedentes del mundo exterior y las sintamos más o menos profundamente dentro de nuestro ser.
 Rige el movimiento incesante que hace salir al ser humano hacia al exterior y luego le hace volver a su interior. A escala física lo trasporta la sangre. A escala psíquica es el Amor el que establece la comunicación, hace que la corriente pase por los seres y permite que esa circulación de energia se realice correctamente de una forma sutil. la calidad de ese amor depende de la sensibilidad del ser y su capacidad para recurrir a él.
 
Cuanto más sensible sea el individuo, más se inclinará al arte, a comprometerse  en actividades sociales y culturales. pero la verdadera fuerza de trasformación, de la que Gandhi y la madre Teresa son ejemplos extraordinarios reside siempre en el interes por los demás y el deseo de ayudarles. De ellos emana tal fuerza, que nada que sea físico les puede afectar: Y esta fuerza que mueve montañas está en el Amor, sólo en el Amor
 
Utilización de la morfopsicología