Vivir significa asumir retos y resolver encrucijadas. Las personas se diferencian más por el tipo de soluciones que aplican, que por la naturaleza de los problemas que tienen.
 
Existir supone decidir constantemente entre alternativas y el mejor modo de enriquecer nuestra personalidad es curtirnos en la superación de las encrucijadas que la vida plantea.
 
Quien en lugar de evadir el sufrimiento decida utilizarlo como materia de aprendizaje, estará entrando en el cauce que conduce a la plenitud existencial.
 
Antoni Bolinches