Tierra y cuerpo
 
Mientras no contemple cada pedazo de tierra como mi cuerpo, no sólo menosprecio a la tierra, sino que también menosprecio mi cuerpo.¡ Aquí comienza el conocimiento! Todos los descubrimientos ( e imaginaciones) científicos y antropológicos sobre el ser humano son algo posterior -proteínas, cromosomas, ondas alfa…-
 
El hecho de ser europeos, pasajeros de primera clase en este planeta no nos hace en absoluto excepcionales.
 
El evangelio dice que tenemos que contemplar los lirios del campo y los pájaros del cielo, no reflexionar sobre ellos ni llevarnoslos a casa para observarlos mejor.
Nuestra cultura tendría que ser, al menos tan natural como la cultura de una flor. Sólo hay violencia allí donde nuestras culturas no son naurales. La lucha es una situación natural; la guerra en cambio, no lo es. Cazar puede pertenecer a la cultura humana, pero no así la praxis de las sociedades modernas que acumulan artificialmente el alimento y hacen de él un arma
 
 
El Agua y el yo
 
El agua es tolerancia; le basta con un recipiente. Se adapta, se aviene, todo lo acepta, no tiene predilecciones, no es angulosa ni tampoco sólida; siempre cede.Podemos zambullirnos en ella desde varios metros de altura; el agua siempre se adapta.
El agua no es solamente la fuente de vida, sino la vida misma.
El respeto por la vida implica el respeto por todos los seres.
 
 
Fuego y Ser
 
 
No nos falta determinación cuando se trata de dominar, cambiar ( o destruir el mundo). La felicidad personal, en cambio depende de factores completamente distintos; algunas personas la consiguen, otras no
 
El fuego se alimenta de aquello que le da la vida.
 
Bhakti significa aquí AMOR y denota la fuerza centrífuga de salir de uno mismo y de consumirse como el fuego
El hombre es, en la medida en que vive humanamente.
 
 
Aire y espíritu
 
 
La cuarta dimensión es el aire ( aliento, espíritu) el ámbito de la mística: aquello que no se ve pero puede sentirse y que a veces arranca árboles y alberga una enorme fuerza en su interior. Aquí no hay velos porque no hay nada que ocultar
 
Sólo vivimos cuando arriesgamos esta vida una y otra vez, cuando dejamos que la vida viva.
 
SILENCIO: Tiene que ver muy poco con "reflexión" es el lugar de la palabra contemplación . Donde saber y hacer aún no se han separado, sólo somos propiamente cuando nuestro actuar y nuestro pensar no están escindidos. Ésta es la experiencia verdaderamente humana. Su nombre es sabiduria.
 
Si alguien pierde la capacidad sensorial, está perdido. Pero la sensibilidad ha de estar compenetrada con el intelecto, con lo espiritual, con el pensamiento, con nuestra consciencia intelectual. Cuando se da esta compenetración, podemos desarrollar nuestra sensibilidad nuestra voluntad y nuestro pensamiento.
 
Sólo la pureza del corazón nos sitúa en el lugar donde  esta dimensión del silencio y de lo invisible  completa a las otras
 
No soy una pieza intercambiable; si no realizo mi ser, nadie más lo hará. nadie puede ayudarme ni sustituirme, porque no se trata de efectuar ningún trabajo ni de cumplir ninguna función. Se trata de SER y no de Tener.
 
 
 
Raimon Panikkar
Invitación a la sabiduria