La mayoría de la gente se pasa la vida aprisionada en los confines de sus propios pensamientos. Nunca van más alla de un sentido de identidad estrecho y personalizado, fabricado por la mente y condicionado por el pasado.
 
 
 
Si puedes reconocer, aunque sea de vez en cuando, que los pensamientos que pasan por tu mente son simples pensamientos, si puedes ser testigo de tus hábitos mentales y emocionales reactivos cuando se producen, entonces esa dimensión ya está emergiendo en ti como la conciencia en la que ocurren los pensamientos y emociones: el espacio interno intemporal donde se despliegan los contenidos de tu vida.
 
 
 
La mente humana, en su deseo de conocer, entender y controlar, confunde sus opiniones con la verdad. Dice :así son las cosas. Tienes que ser más amplio que el pensamiento para darte cuenta de que tu manera de interpretar " tu vida" o la vida o conducta de otra persona, cualquier manera que tengas de juzgar una situación, no es más que un punto de vista, una de las muchas perspectivas posibles. No es más que una cadena de pensamientos.
Pero la realidad es una totalidad unificada donde todas las cosas están entrelazadas, donde nada existe en y por si mismo. El pensamiento fragmenta la realidad, la corta en pedazos y en  fragmentos conceptuales.
 
El silencio habla
Eckhart Tolle