El que es sensible no puede ser violento, ni demasiado egoísta, ni hostil ni destructivo. El que es sensible ama la vida y la respeta profundamente,se adiestra en comprender y considera, tiende su mano a otros y aprecia la lealtad y la cooperación. El que es sensible refrena las palabras desagradables o la conducta impropia a finde no herir a los demás.
De la ternura hace su compañera y de la clemencia su amiga. Hay pocos regalos tan valiosos como la sensibilidad. A veces hiere, pero su herida es reveladora y consoladora; a veces duele , pero es el dulce y entrañable dolor del que se preocupa por los otros seres.
 
 
La sensibilidad no es una atadura ni nos deja desprotegidos; es un elixir. Transforma,armoniza , expande las energias y fortalece el ánimo
 
De mis fotocopias personales