Latest Entries »

NO TE DETENGAS

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
“Emito mis alaridos por los techos de este mundo”,
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros “poetas muertos”,
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los “poetas vivos”.
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas…

                                                                               WALT WHITMAN

 Imagen

Nuestros intentos terrenales de traer amor a nuestras vidas dejan bastante que desear.

Hablamos de nuestra necesidad de amar en los mismos términos y con la misma actitud con la que hablamos de necesidades como comer, dormir, o respirar. Y aun cuando lo hacemos con la intención de jerarquizar nuestra vida afectiva, equiparandola a las necesidades básicas, el resultado no es nada halagador.

Cuando consideramos el amor como una función más del cuerpo no nos damos cuenta de que otra vez estamos reduciendo su concepto a una cuestión fisicoquímica, olvidando que el agua o la comida son elementos materialmente imprescindibles para sostener el cuerpo físico, pero el amor, al menos este amor que describo, pretende ser el nutriente más esencial diseñado también para sostener al alma.

Si el amor fuera sustancia, no podría ocupar el corazón de los hombres más que hasta llenar su capacidad , o con un sentimiento único y excluyente y sabemos que no es así.

Que no dejamos de amar a nuestros viejos amigos cuando otro amigo nuevo aparece en nuestra vida, que no abandonamos a un hijo porque acabamos de tener otro, que podemos amarnos saludable y grandiosamente a nosotros mismos y amar en la misma magnitud, o casi, a otro ser humano.

Los que se enfrentan al amor como si fuera algo material sostenible, terminan mezclando y confundiendo el amor hasta sustituirlo primero con el sexo y luego con las más que terrenales aspiraciones narcisistas de ser adulados, buscados, deseados o elegidos.

El amor del que aquí intento hablar supera esas vanidades, al igual que traspasa las barreras del tiempo y del espacio, conjugando y sumando al mejor amor propio el mejor amor a los demás.

Por esa razón, la urgente necesidad que expresamos cuando decimos que estamos carentes de amor y que no podemos vivir sin alguien que nos ame, es solamente una verdad a medias ( la carencia existe, pero la necesidad verdadera es la de aprender primero a bien amarnos a nosotros mismos, es decir, conectar a gusto con nuestra propia esencia)

Cobijado y satisfecho con mi relación amorosa con todas mis partes, puedo superar el temor de que alguien a mi lado deje de amarme o se aleje, puedo renunciar con facilidad a mis más egoístas y controladoras intenciones posesivas, ya que mi relación con los demás no se enfoca en lo que puedo obtener de ellos sino en lo que tengo para dar.

El camino de la espiritualidad
Jorge Bucay

De la misma forma que nos sentimos nos relacionamos. Somo seres de relación y en está cada uno pone lo que palpita en su alma.

Si una persona tiene tendencias de celos, envidia, resentimiento, egocentrismo, inseguridad…. Todo ello salpicara la relación y la desequilibrará antes o despues impidiendo crear vinculos afectivos sanos.

Hay que tratar de liberar cualquier relción afectiva de contaminaciones, el afan de posesión, el apego, el afan de dominio, las dependencias, las falsas expectativas, las actitudes simbioticas, las tendencias a manipular, presionar, las imposiciones, los reproches…

La persona madura se empeña en lograr relaciones fecundas y equilibradas, una afectividad sana que favorece a todos y evitar el contagio de los estados nocivos de ánimo, inculpar o increpar a los otros.

Muchas veces tenemos la impresión de que controlamos muy poco o nada, pero al menos siempre podemos controlar nuestra actitud ante los acontecimientos.
Una historia:

Venerable anciano. ¿Que haces para no perder nunca el equilibrio?
El sabio contesto:
No hay gran secreto en ello, amigos. Cuando algo no puedo controlarlo en el exterior, al menos sé que puedo controlar mi actitud ante ello.
¡Hay tantas cosas que se nos escapan, que no podemos controlar! Pero siempre podremos controlar nuestra actitud ante todo ello y saber tomarlo con ecuanimidad y calma,lo que hay que hacer es intentarlo

Diversos fragmentos del libro “Ingenieria emocional”
Ramiro Calle

Vale la pena

Vale la pena cada espina, cada rosa, cada lágrima que riega lo que florecerá en sonrisa, porque la vida es maravillosa por ella misma; no importan las penas, no importa el desamor, porque pasa… todo pasa y el sol vuelve a brillar.

Hay momentos que sentimos que todo está mal, que nuestras vidas se hunden en un abismo tan profundo, que no se alcanza a ver ni un pequeño orificio por el que pase la luz.

En esos momentos debemos tomar todo nuestro amor, nuestro coraje, nuestros sentimientos, nuestra fuerza y luchar por salir adelante.

Muchas veces nos hemos preguntado si vale la pena entusiasmarnos de nuevo, y sólo puedo contestar una cosa:

¡Hagamos que nuestra vida valga la pena!

Vale la pena sufrir, porque he aprendido a amar con todo el corazón.

Vale la pena entregar todo, porque cada sonrisa y lágrima son sinceras.

Vale la pena agachar la cabeza y bajar las manos, porque al levantarlas seré más fuerte de corazón.

Vale la pena una lágrima, porque es el filtro de mis sentimientos, a través de ella me reconozco frágil y me muestro tal cual soy.

Vale la pena cometer errores, porque me da mayor experiencia y objetividad.

Vale la pena volver a levantar la cabeza, porque una sola mirada puede llenar ese espacio vacío.

Vale la pena volver a sonreír, porque eso demuestra que he aprendido algo más.

Vale la pena todas las cosas malas que me han pasado, porque ellas forjaron lo que soy el día de hoy.

Vale la pena voltear hacia atrás, porque así sé que he dejado huellas en los demás.

Vale la pena vivir, porque cada minuto que pasa es una oportunidad de volver a empezar

De la red virtual

Las canciones que oimos a diario estan llenas de mensajes que nos instan a buscar la aprobación de los demás. Estas letras dulzonas pueden resultar más dañinas de lo que uno piensa declarando que algo o alguien es más importante que uno mismo y que sin la aprobación de ese alguien “tan especial” el Yo se derrumba

No puedo vivir, si vivir significa estar sin tí…. Me haces tan feliz….reescribirlo por:
Yo me hago a mí mismo muy feliz por las cosas que me digo a mí mismo respecto de tí

Me haces sentir como una mujer…..Reescribirlo por
Yo me siento mujer por mí misma, eso nada tiene que ver contigo

Todo depende de tí…..

Si tu te vas

Sin tí yo no soy nadie….reescribir por:
La gente que necesita de la otra gente es la gente más desgraciada del mundo. Pero la gente que quiere amor y disfruta de la gente es la que logra ser feliz

Tú eres el rayo de sol de mi vida…..
Yo soy el rayo de sol de mi propia vida, y al tenerte a ti, la hago brillar aún más

Aunque es seguro que canciones así no se venderían, reescribiendo la letra de las canciones se puede empezar a cambiar la dirección de los mensajes inconscientes que se oyen en nuestro medio cultural.

Hay que traducir el ” Sin tí no soy nadie ” por “Sin mí mismo no soy nadie, pero el tenerte hace que este momento presente sea muy agradable”

Estos mensajes hacen que sin apenas darnos cuenta:

Colocan la responsabilidad de tus sentimientos en los demás. Si te sientes así ( fatal, dolido, gozoso, feliz) entonces EL/ELLA , esa persona, no tú es el responsable de lo que tú sientes.

Si ellos son responsables de como te sientes, cualquier cambio en tí se vuelve imposible, puesto que es culpa de los demás que te sientes así.

Mientras los demás sean los responsables y tú no puedas cambiar, tú no tendrás que correr ningun riesgo y evitará cualquier actividad que implique correr un riesgo en tu vida

Reforzar la idea de que otros tienen que ocuparse de tí

DR Wayne W Dyer

Tus zonas erroneas

La casa de los mil espejos


Hace tiempo, en un lejano pueblo, había una casa abandonada.

Cierto día, un cachorro, buscando refugio del sol, logró meterse por un agujero en el portón de la residencia. Subió lentamente las viejas escaleras de madera hasta que se topó con una puerta semi-abierta: y se adentró en el cuarto, cautelosamente.
Con gran sorpresa, se dio cuenta que dentro de esa habitación había mil perritos más observándolo tan fijamente como él a ellos, y vio asombrado que todos los cachorros comenzaron a mover la cola, exactamente en el momento en que él manifestó alegría.
Luego ladró festivamente a uno de ellos y el conjunto de canes le respondió de manera orquestada, idéntica. Todos sonreían y latían como él.
Cuando se retiró del cuarto se quedó pensando en lo agradable que le había resultado conocer el lugar y se dijo: ” Volveré más seguido por aquí.”
Pasado un tiempo, otro perro callejero ingresó al mismo ambiente. A diferencia del primer visitante al ver a todos los congéneres del cuarto, se sintió amenazado, ya que lo miraban de manera agresiva, con desconfianza.
Empezó a gruñir; y vio, maravillado, como los otros mil perritos hacían lo mismo que él.
Comenzó a ladrarles y los otros también hicieron lo mismo ruidosamente.
Cuando salió del cuarto pensó: “Que lugar tan horrible es este. Nunca regresaré.”
Ninguno de los canes exploradores alcanzaron a reparar en el letrero instalado en el frente de la misteriosa mansión”: “La casa de los mil
espejos.”

Los rostros que observamos del mundo son espejos. Tu mirada es todo lo que consigues obtener de la realidad. Cada percepción demuestra las posibilidades de proyección y de captación que nos permitimos.
Las cosas más bellas de la vida no se ven, se captan con el corazón.
Si las puertas de la percepción estuviesen totalmente abiertas descubriríamos que navegamos en el infinito. Como están semi-cerradas, la vida, al igual que el eco, o el espejo, nos devuelve lo que hacemos. La visita por la casa terráquea es muy fugaz.
Consigue un espejo, sonríele al personaje que aparece y no te enojes no te asustes si te contesta con una divina carcajada.


Enrique Mariscal de “Cuentos para regalar (a dioses)”

http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_espejos.htm


El ego se identifica con la forma y formas no son sólo los objetos materiales y los cuerpos físicos. Más fundamentales que las formas externas ( objetos y cuerpos) son las formas de pensamiento que surgen constantemente en el campo de la conciencia.

Son formaciones de energía , más sutiles y menos densas que la materia física, pero aun así son formas.

Cuando cada pensamiento absorbe por completo tu atención, cuando estás tan identificado con la voz de tu cabeza y las emociones que la acompañan que te pierdes en cada pensamiento y en cada emoción, entonces estas totalmente identificado con la forma y por lo tanto en las garras del ego.

Descartes, considerado el fundador de la filosofía moderna expreso este error primario en su famoso dicho ” Pienso, luego existo” Esta fue la respuesta que encontró para la pregunta ¿Hay algo que pueda saber con absoluta certeza? Se dió cuenta de que el hecho de que estaba siempre pensando estaba fuera de toda duda y en consecuencia equiparó pensar con Ser. En lugar de la verdad definitiva, había encontrado la raíz del ego, pero él no lo sabía.

Trescientos años despues Jean Paul Sartre vió algo en aquella frase que todos habían pasado por alto, examino a fondo la frase “Pienso, luego existo” y se dió cuenta , segun sus propias palabras de que ” la conciencia que dice “EXISTO” no es la conciencia que piensa.

¿Que quiere decir con eso? Cuando eres consciente de que estas pensando , esa conciencia no forma parte del pensar. Es una dimensión diferente de conciencia. Y es esa conciencia la que dice “Existo”.  Si en ti no hubiera nada más que pensamiento, ni siquiera sabrias que estas pensando. Serias como un soñador que no sabe que esta soñando.

Las implicaciones de la visión de Sartre son profundas: La emergencia de una nueva dimensión de la conciencia

Un mundo nuevo ahora

Eckhart Tolle

La vela de la adversidad

Welcome to WordPress.com. This is your first post. Edit or delete it and start blogging!

Toda adversidad que no es vista como una oportunidad es un lastre y, sin embargo, los problemas entendidos como una posibilidad de crecimiento son una vela henchida al viento rumbo a la comprensión y la felicidad.

Raúl de la Rosa

El pájaro del alma

 
Hondo, muy hondo, dentro del cuerpo habita el alma. Nadie la ha visto nunca pero todos saben que existe. Y no solo saben que existe, saben también lo que hay en su interior.

Dentro del alma, en su centro, esta, de pie sobre una sola pata, un pájaro: el pájaro del alma. Él siente todo lo que nosotros sentimos.
Cuando alguien nos hiere, el pájaro del alma vaga por nuestro cuerpo, por aquí, por allá, en cualquier dirección,  aquejado de fuertes dolores.
Cuando alguien nos quiere, el pájaro del alma salta, dando pequeños y alegres brincos, yendo y viniendo, adelante y atrás.
Cuando alguien nos llama por nuestro nombre. El pájaro del alma presta atención a la voz, para averiguar que clase de llamada es esa.
Cuando alguien se enoja con nosotros, el pájaro del alma se encierra en sí mismo silencioso y triste.
Y cuando alguien nos abraza, el pájaro del alma, que habita hondo, muy hondo, dentro del cuerpo, crece, crece, hasta que llena casi todo nuestro interior. A tal punto le hace bien el abrazo.
Hasta ahora no ha nacido hombre sin alma. Porque el alma se introduce en nosotros cuando nacemos, y  no nos abandona ni siquiera una vez mientras vivimos.
Como el aire que el hombre respira  desde su nacimiento hasta su muerte.
Seguramente quieres saber de que esta hecho el pájaro del alma.
¡Ah! Es muy sencillo: está hecho de cajones y cajones pero estos cajones  no se pueden abrir así  nada más.
Cada uno está cerrado por una llave muy especial. Y es el pájaro del alma  el único que puede abrir sus cajones.
¿Como? También esto es muy sencillo: con su otra pata.
El pájaro del alma está de pie sobre una sola pata; con la otra -doblada bajo el vientre a la hora del descanso- gira la llave, moviendo la manija y todo lo que hay dentro se esparce por el cuerpo.
Y como todo lo que sentimos tiene su propio cajón, el pájaro del alma tiene muchísimos cajones: un cajón para la alegría y  un cajón para la tristeza, un cajón para la envidia y un cajón para la esperanza, un cajón para la decepción y un cajón para la desesperación, un cajón para la paciencia y un cajón para la impaciencia. También hay un cajón para el odio y otro para el enojo, y otro para los mimos.
Un cajón para la pereza y un cajón para nuestro vacío, y un cajón para los secretos más ocultos (este es un cajón que casi nunca abrimos.
También tu puedes añadir todos los que quieras.
A veces el hombre puede elegir y señalar al pájaro… Qué llaves girar y qué cajones abrir.  Y a veces es el pájaro quien decide.
Por ejemplo: el hombre quiere callar y ordena al pájaro abrir el cajón del silencio; pero el pájaro, por su cuenta, abre el cajón de la voz, y el hombre habla y habla y habla.
Otro ejemplo: el hombre desea escuchar tranquilamente,  pero el pájaro abre, en cambio, el cajón de la impaciencia: y el hombre se impacienta. Y sucede que el hombre sin desearlo siente celos; y sucede que quiere ayudar y es entonces cuando estorba.
Porque el pájaro del alma no es siempre un pájaro obediente y a veces causa penas…
De todo esto podemos entender que cada hombre es diferente por el pájaro del alma que lleva dentro.
Un pájaro abre cada mañana el cajón de la alegría; la alegría se desparrama por el cuerpo y el hombre esta dichoso.
Otro pájaro abre, en cambio, el cajón del enojo; el enojo se derrama y se apodera de todo su ser. Y mientras el pájaro no cierra el cajón, el hombre continua enojado.
Un pájaro que se siente mal,  abre cajones desagradables; un pájaro que se siente bien, elige cajones agradables.
Y lo que es más importante: hay que escuchar atentamente al pájaro.
Porque sucede que el pájaro del alma nos llama,  y nosotros no lo oímos. ¡Que lastima!
Él quiere hablarnos de nosotros mismos, quiere hablarnos de los sentimientos que encierra en sus cajones.
Hay quien lo escucha a menudo. Hay quien rara vez lo escucha. Y quien lo escucha solo una vez.
Por eso es conveniente ya tarde, en la noche,  cuando todo esta en silencio, escuchar al pájaro del alma que habita en nuestro interior, hondo, muy hondo, dentro del cuerpo.

 
Mijal Snunit
 
 
 

El banco pintado

 
 
Erase una vez un cuartel militar situado en un pueblecito. En medio del patio había un banco de madera. Era un banco blanco ,sencillo y humilde.
Junto a ese banco, las veinticuatro horas del día los soldados se alternaban en una guardia constante, tanto nocturna como diurna. Nadie sabía porque, pero la guardia se hacía de noche y de día. Durante todas las noches, todos los días, generación tras generación, todos los oficiales trasmitian la orden y los soldados obedecian.
 
Nadie dudo nunca, nadie preguntó nunca. La tradición es algo sagrado que no se cuestiona ni se ataca: se acata.
Si siempre se había hecho así, por algo sería.
Y así fue hasta que un día alguien, quiza un general o un coronel curioso quiso ver la orden original. Revolvieron a fondo los archivos y despues de mucho buscar, se encontró: ¡Hacía treinta y un años, dos meses y cuatro días que un oficial había mandado montar guardia junto al banco, que estaba recien pintado para que a nadie se le ocurriera sentarse sobre la pintura fresca!!
 
Regalame más cuentos con salud
José Carlos Bermejo
 
 
¿Es posible que yo, la gente de mi entorno hagamos cosas así porque "siempre se ha hecho asi" ….. ?
Puedo pensar que la tradición tiene un valor: si, un valor, pero no todo…